EL INFIERNO EN LA VERSION ANTIGUA: TEMERARIA O REALISTA
Por Eduardo Roig Ramírez, Hijo
En estos tiempos del fin donde abundan tantas versiones de la Biblia, pero no todas dicen lo mismo, se levanta la antigua versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. Esta es la misma “palabra” dada por el Señor a los apóstoles y a la misma vez dada por estos a las iglesias hasta nuestros días.
¡Cual antorcha encendida en medio de la oscuridad para continuar dando un mensaje, un aviso de urgencia!
“¡Arrepentíos pues, y convertíos...” hijos de los hombres! Y es precisamente en esta parte donde nos preguntamos porque es necesario arrepentirse y convertirse de los pecados. Porque fue necesario que Dios mismo dejara su trono de gloria para venir a este mundo en semejanza de hombre y morir por mi lugar en la cruz del Calvario. Es de urgencia el arrepentimiento y la conversión en Jesu Cristo para remisión de los pecados, redención eterna de nuestras almas y la salvación del infierno. Y el infierno es aquí donde comienza todo. Con esta palabra me pregunto: ¿Será temeraria o realista, la enseñanza sobre el infierno en la Reina-Valera 1865? Porque en comparación con las otras versiones supera a todas sosteniendo por 43 veces la existencia de este lugar de tormento eterno (la 1960 tiene la palabra “infierno” solamente 13 veces), “…donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga,” (Marcos 9:44). Los superdotados decidieron sustituir la palabra “infierno” por Hades y seól. Por supuesto, ellos “no son tan ignorantes” como para no darse cuenta que estos dos no son el mismo lugar que el infierno. ¡Sí, lo sabían! Pero, ¿como sostener una doctrina como el purgatorio, que ha generado tantas “ganancias”, si primero no se edita una Biblia que no contenga tal doctrina de terror como el infierno? ¿Cómo pueden las tantas sectas, con la presencia de la versión antigua, sostener que no hay infierno?
Por último, es el plan macabro del diablo engañar a tantas personas, como le sea posible, de que el infierno no existe. ¿Cuantos se horrorizarán, como el rico, de este lugar tan tormentoso? ¡Pero será demasiado tarde! Fue tarde para el rico decirles a sus familiares que existía el infierno. Y se les encargó a los pastores y maestros enseñárselos pero, ¿cómo lo harán sin la antigua versión? Es cierto la palabra de Dios es temida y realista. El infierno existe. ¡Arrepentíos y convertíos!